Cómo tener una buena calidad de vida con chequeos preventivos

Escrito por Labcorp 23 de julio del 2021 5 min

blog-notice

Gozar de buena salud es un objetivo común, objetivo que puede lograrse si atendemos a la base de toda recomendación médica: mantener un estilo de vida acorde a nuestras expectativas. Algo que, combinado con herramientas como los chequeos preventivos, puede darnos muchos años de salud y vida.

Actualmente todos tienen una opinión distinta sobre cómo llevar un estilo de vida saludable y nos vemos influenciados por recomendaciones que muchas veces no contribuyen realmente a la salud. Es por eso que preparamos este artículo, en el que queremos enumerar los principales factores que te ayudarán a tener una buena calidad de vida: cuidar tu rutina diaria  y realizarte chequeos preventivos.

¿Qué es un estilo de vida saludable?

Antes de poder hablar sobre mantener un estilo de vida saludable, es necesario entender de qué se trata. Por lo general suele ponerse el foco en alimentarse bien o hacer ejercicio, pero se trata de mucho más que eso.

Tener una buena calidad de vida trata sobre el bienestar de cada persona, acorde a sus propias necesidades y los factores socioculturales que la rodean, logrando un equilibrio tanto a nivel físico como psicológico y social. Esto quiere decir que si bien la alimentación es parte del proceso, no es el único factor influyente.

Partiendo de esto, podemos definir tres aspectos que son fundamentales para mantener un estilo de vida saludable:

1. Alimentación

Llevar una dieta balanceada es un pilar en el cuidado del cuerpo. Es a través de los distintos alimentos que el organismo obtiene los nutrientes que necesita para funcionar correctamente; es por ello que es necesario incluir dentro de nuestra dieta diaria todos los grupos de alimentos, desde las proteínas hasta las distintas vitaminas y minerales.

vida-saludable-portada

No obstante, una buena alimentación no consiste en comer de todo o comer mucho. Para llevar una vida saludable a partir de la forma en la que comemos, es necesario tener un plan personalizado y este debe venir dado por un especialista en el área.

Un nutricionista puede determinar las necesidades de cada persona y armar un plan de alimentación que satisfaga cada una de ellas y que permita lograr los objetivos, tanto visibles, como internos. Este puede incluir el consumo de mayor cantidad de vegetales, pescados o frutas, toda vez que disminuye los azúcares procesados y los almidones simples.

El primer paso para mantener un estilo de vida sano es tomarse este plan con seriedad, respetando los horarios de las comidas y meriendas. A esto, deberían agregarse exámenes de rutina periódicos, con el fin de conocer cómo estos cambios de alimentación están contribuyendo al equilibrio corporal.

2. Actividad física

Otro punto importante para llevar una vida saludable es el de la actividad física. Un cuerpo activo, menos sedentario, se mantiene sano por más tiempo. Esto por una serie de razones muy diversas:

  • Mejor circulación de la sangre, lo que hace que los nutrientes se distribuyan de forma más efectiva.
  • El ritmo del ejercicio fomenta la oxigenación del cuerpo.
  • El organismo utiliza los azúcares y las grasas como combustible, ayudando a reducir los problemas de peso.
  • Los músculos se mantienen tonificados, incidiendo en la resistencia general y evitando posibles atrofias. Además, las articulaciones son menos propensas a sufrir lesiones.

vida-saludable-2

Así como con la alimentación, la práctica de ejercicios debe ser de forma controlada y tomando en cuenta factores como la edad, resistencia, condiciones de salud, etc. Es imprescindible que, si aún no se ha desarrollado el hábito, se haga de forma progresiva para evitar problemas derivados de un sobreesfuerzo. Lo ideal, en cualquier caso, es contar con el apoyo de un entrenador que pueda trazar una hoja de ruta.

Como punto de partida, los especialistas recomiendan realizar al menos una caminata de 30 minutos al día . Empieza de a poco y puedes ir aumentando el tiempo en tus caminatas diarias o agregando algunos otros ejercicios de forma gradual.

3. Tranquilidad mental

Este es quizás uno de los puntos más complicados de tratar cuando se habla de mantener un estilo de vida saludable. Día a día nos vemos sometidos a distintas cargas mentales, provenientes de fuentes tan diversas como el trabajo, la familia y la sociedad que nos rodea.

Resulta conveniente, entonces, encontrar métodos que permitan aliviar este torrente de pensamientos. Utilizar herramientas como la meditación guiada o listas de cosas por hacer, para organizar el día y no sobre exigir la mente, es un buen paso. Tomar clases de yoga, por ejemplo, combina este cuidado mental con el apartado físico.

vida-saludable-3

Una forma adicional de cuidar el estado de nuestra mente es cuidando los contenidos que consumimos a través de los medios de comunicación. Resulta fácil perderse en las redes sociales, donde aparece todo tipo de contenido a una velocidad apabullante. Los programas de noticias, diarios y otro tipo de contenido de entretenimiento también pueden contribuir a alterar nuestra tranquilidad mental. Dosificar el tiempo que invertimos en todo ello, puede tener efectos positivos incluso a corto plazo.

Cambiar estas actividades por algunas más enriquecedoras como leer un buen libro, elegir contenido de calidad para ver en televisión o mantener conversaciones con familiares y amigos pueden ayudar a aligerar nuestra psique. Además, luego de una buena charla nuestro cuerpo libera endorfinas que nos hacen sentir mucho mejor.

Por último, y quizás el mejor recurso para este proceso, es acudir a un terapeuta. Un especialista, nos ayudará a analizar y canalizar nuestras emociones y podrá facilitarnos herramientas específicas para llevar una vida saludable desde el aspecto psicológico.

Actividades nocivas

Aunque ya hablamos de la importancia de una buena alimentación, la actividad física y de la tranquilidad mental, tenemos que hacer una breve mención a las actividades y hábitos nocivos para la salud.

Mantener una buena calidad de vida requiere dejar por completo, o al menos en buena parte, los excesos de todo tipo. Esto es en especial cierto con el consumo de bebidas alcohólicas, tabaco, azúcares procesados y grasas.

Por otra parte, la continua falta de un sueño adecuado (al menos 8 horas por noche) también puede ocasionar problemas de salud. Razón para considerar ajustar nuestras rutinas diarias para dormir lo necesario.

El papel de los chequeos preventivos

vida-saludable-4

Es común asociar los chequeos preventivos o exámenes de diagnóstico con enfermedades específicas, como si estos se hicieran solo para detectarlas. En realidad no es así, siendo que estas revisiones periódicas juegan un papel importante en llevar una vida saludable.

A través de los chequeos preventivos se puede hacer seguimiento del estado general del organismo. Existen chequeos de distintos tipos:

  • General o de bienestar continuo, que puede ser semestral o anual.
  • De nutrición, para ver el estado de nuestro organismo en cuanto a grasa, azúcares, colesterol, etc.
  • Relacionados a temas como edad o sexo, para tener control sobre ciertos factores asociados a estos.

Esto permite saber si, por ejemplo, nuestra alimentación está fallando en aportar alguna vitamina que necesitamos o si, por otra parte, tenemos un nivel elevado de colesterol o triglicéridos.

Recuerda que es importante tomar el control de nuestra salud y, por ello, es importante programar chequeos rutinarios periódicamente para saber cómo se encuentra nuestro organismo. Esto nos ayudará a conocer de mejor manera el funcionamiento de nuestro cuerpo y, con ello, identificar a qué factores debemos poner especial cuidado para prevenir enfermedades que nos puedan afectar a corto o largo plazo.

Los chequeos preventivos, además, deben aumentar en frecuencia conforme avanza la edad del paciente. Siendo que a partir de los 55 o 60 años deberían hacerse cada 6 meses, como un control rutinario, o según las indicaciones del médico.

Como puedes ver, mantener un estilo de vida sano es la suma de distintos factores. A estos se suman los chequeos preventivos, que ayudan a hacer seguimiento de los cambios en tu cuerpo para ajustar todo lo demás de acuerdo a lo que se observe allí.

En Labcorp nos estamos preparando para ofrecerte un portafolio de chequeos preventivos enfocados en distintas necesidades. Nuestro propósito es ayudar a las personas a elevar su calidad de vida.cta suscribirse al blog labcorp

 

También te puede interesar

1/